{"id":4250,"date":"2018-12-07T10:17:21","date_gmt":"2018-12-07T10:17:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.belenmarron.com\/poder-femenino\/"},"modified":"2018-12-07T10:17:21","modified_gmt":"2018-12-07T10:17:21","slug":"poder-femenino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.belenmarron.com\/en\/poder-femenino\/","title":{"rendered":"Poder femenino"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_633\" style=\"width: 1034px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-633\" class=\"lazyload wp-image-633 size-full\" src=\"https:\/\/www.belenmarron.com\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/15441717389546.jpg\" data-orig-src=\"https:\/\/www.belenmarron.com\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/15441717389546.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"682\" srcset=\"data:image\/svg+xml,%3Csvg%20xmlns%3D%27http%3A%2F%2Fwww.w3.org%2F2000%2Fsvg%27%20width%3D%271024%27%20height%3D%27682%27%20viewBox%3D%270%200%201024%20682%27%3E%3Crect%20width%3D%271024%27%20height%3D%27682%27%20fill-opacity%3D%220%22%2F%3E%3C%2Fsvg%3E\" data-srcset=\"https:\/\/www.belenmarron.com\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/15441717389546-200x133.jpg 200w, https:\/\/www.belenmarron.com\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/15441717389546-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.belenmarron.com\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/15441717389546-400x266.jpg 400w, https:\/\/www.belenmarron.com\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/15441717389546-600x400.jpg 600w, https:\/\/www.belenmarron.com\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/15441717389546-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.belenmarron.com\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/15441717389546-800x533.jpg 800w, https:\/\/www.belenmarron.com\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/15441717389546.jpg 1024w\" data-sizes=\"auto\" data-orig-sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><p id=\"caption-attachment-633\" class=\"wp-caption-text\">Manifestaci\u00f3n para pedir la igualdad entre hombres y mujeres. Cabecera de la protesta. \/ EL MUNDO \/ <strong>BEL\u00c9N MARR\u00d3N<\/strong><\/p><\/div>\n<p>LAS RECIENTES denuncias judiciales de conductas delictivas contra mujeres por parte de referentes femeninos, l\u00edderes de opini\u00f3n, de personajes famosos e, incluso, de personas an\u00f3nimas que han sabido aprovechar su posici\u00f3n medi\u00e1tica y la receptividad social con la que estas noticias son asumidas en la actualidad por nuestra sociedad ha vuelto a colocar el debate de g\u00e9nero en el centro de la agenda social y de la pol\u00edtica global.<\/p>\n<p>Los \u00faltimos movimientos sociales han ido calando con fuerza y determinaci\u00f3n y han mostrado al mundo la necesidad de seguir avanzando para conseguir un marco jur\u00eddico capaz de garantizar que cualquier conducta antidemocr\u00e1tica tiene aparejada una consecuencia social y econ\u00f3mica para quien la incumple conduci\u00e9ndolo al ostracismo y a la sanci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hace m\u00e1s de 10 a\u00f1os que se publicaba en el BOE la primera Ley Org\u00e1nica que regulaba la igualdad efectiva entre hombres y mujeres, pero, sin m\u00e1s pretensiones que la de instar a la voluntad de qui\u00e9n deb\u00eda cumplirla y, sin llegar a regular las consecuencias de su incumplimiento. Sin desmerecer el hecho de ser la primera, la voluntad del legislador en este caso dej\u00f3 mucho que desear al convertirse pr\u00e1cticamente en una exposici\u00f3n de motivos con el consiguiente retraso y amedrentamiento en los a\u00f1os posteriores que provocaron un vac\u00edo legal en este aspecto pues parece que con esa medida popular hab\u00edamos cubierto el cupo por un largo tiempo. Nos volvemos a despertar del letargo y, observamos con precauci\u00f3n c\u00f3mo el Gobierno intenta retomar el asunto con la presentaci\u00f3n del proyecto de ley de igualdad laboral que, entre otras medidas, persigue alcanzar la presencia de un 40% de mujeres en los \u00f3rganos directivos de las empresas. Pero seguimos anclados en cifras que no superan el 25%, por lo que cumplir con la recomendaci\u00f3n del C\u00f3digo Unificado de Buen Gobierno de llegar al 30% en el 2020 ser\u00e1, con toda probabilidad, una batalla perdida.<\/p>\n<p>La realidad es que una de cada cinco empresas espa\u00f1olas no tiene mujeres en su c\u00fapula. S\u00f3lo tenemos una mujer que preside una compa\u00f1\u00eda del Ibex y 15 compa\u00f1\u00edas que cotizan en bolsa no cuentan con ninguna mujer en su consejo de administraci\u00f3n. Seguimos cobrando el 23% menos que los hombres en el desempe\u00f1o empresarial con las mismas posiciones funcionales. En el \u00e1mbito judicial, m\u00e1s de la mitad del cuerpo jur\u00eddico son mujeres, pero s\u00f3lo una ejerce la presidencia en un Tribunal Superior de Justicia y s\u00f3lo hay dos de 12 que son magistradas en el Tribunal Constitucional; en pol\u00edtica, s\u00f3lo tres presidentas de Comunidades Aut\u00f3nomas son mujeres y nunca ha habido una mujer en la presidencia del gobierno de Espa\u00f1a pues, la \u00faltima que ejerci\u00f3 un poder real y efectivo en nuestro pa\u00eds fue la Reina<strong> Isabel II<\/strong>. A pesar del panorama desolador que nos muestra la constataci\u00f3n de estos datos, se han logrado muchos avances, pero la realidad actual sigue sin reflejar el esfuerzo de varias generaciones de una sociedad donde la mujer ha accedido al mercado laboral, posiblemente con la mejor preparaci\u00f3n de la Historia y en un contexto global que est\u00e1 propiciando una reflexi\u00f3n profunda sobre la irrupci\u00f3n de un nuevo modelo productivo para la sostenibilidad del planeta y donde el liderazgo femenino y transformador tendr\u00e1 un papel decisivo.<\/p>\n<p>Para asumir estas cuotas de poder, otros deber\u00e1n ceder el que ya tienen y dedicarse a algo que no han hecho nunca. El poder masculino existe porque hay un poder femenino latente, firme y seguro al que hay que dejar paso. Porque otra forma de hacer las cosas es posible. Porque somos madres y hermanas y porque nuestro papel conciliador es aclamado en un mundo que lucha contra su autodestrucci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/cataluna\/2018\/12\/07\/5c0a310c21efa007548b4587.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong><em>Fuente<\/em><\/strong><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LAS RECIENTES denuncias judiciales de conductas delictivas contra mujeres por  [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4010,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"_joinchat":[],"footnotes":""},"categories":[105],"tags":[],"class_list":["post-4250","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog-bm-en"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.belenmarron.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4250","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.belenmarron.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.belenmarron.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.belenmarron.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.belenmarron.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4250"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.belenmarron.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4250\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.belenmarron.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4010"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.belenmarron.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4250"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.belenmarron.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4250"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.belenmarron.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4250"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}