{"id":4227,"date":"2022-07-10T12:55:48","date_gmt":"2022-07-10T12:55:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.belenmarron.com\/la-nueva-tendencia-residencial\/"},"modified":"2022-07-10T12:55:48","modified_gmt":"2022-07-10T12:55:48","slug":"la-nueva-tendencia-residencial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.belenmarron.com\/en\/la-nueva-tendencia-residencial\/","title":{"rendered":"LA NUEVA TENDENCIA RESIDENCIAL"},"content":{"rendered":"<p class=\"default-style\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12.0pt; font-family: 'Arial',sans-serif;\">La crisis sanitaria que hemos vivido ha golpeado duramente a todos los segmentos sociales, generacionales y econ\u00f3micos, pero, sin duda, el colectivo m\u00e1s afectado con diferencia ha sido el de las personas mayores y, sobre todo, aquellas que optaron por vivir en una residencia sociosanitaria con independencia de la titularidad de su gesti\u00f3n. La situaci\u00f3n de desamparo normativo y sanitario fue dram\u00e1tica y, por primera vez salt\u00f3 a la palestra una realidad que hasta entonces nadie cuestionaba<b>: las residencias de personas mayores no son centros medicalizados, sino que se asemejan m\u00e1s a hogares asistidos que a cualquier otra cosa<\/b>. Y, en este sentido, el nuevo acuerdo de m\u00ednimos impulsado por el Ministerio de Derechos sociales y las Comunidades Aut\u00f3nomas ha establecido en Espa\u00f1a fijar el m\u00e1ximo de plazas en 120, optar por unidades de convivencia de 15 personas con necesidades similares y personalizar los servicios priorizando las preferencias de vida de los usuarios y eliminando las sujeciones. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_1425\" style=\"width: 568px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.belenmarron.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/LA-NUEVA-TENDENCIA-RESIDENCIAL.jpeg\"><img decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1425\" class=\"lazyload size-full wp-image-1425\" src=\"https:\/\/www.belenmarron.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/LA-NUEVA-TENDENCIA-RESIDENCIAL.jpeg\" data-orig-src=\"https:\/\/www.belenmarron.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/LA-NUEVA-TENDENCIA-RESIDENCIAL.jpeg\" alt=\"LA NUEVA TENDENCIA RESIDENCIAL\" width=\"558\" height=\"813\" srcset=\"data:image\/svg+xml,%3Csvg%20xmlns%3D%27http%3A%2F%2Fwww.w3.org%2F2000%2Fsvg%27%20width%3D%27558%27%20height%3D%27813%27%20viewBox%3D%270%200%20558%20813%27%3E%3Crect%20width%3D%27558%27%20height%3D%27813%27%20fill-opacity%3D%220%22%2F%3E%3C%2Fsvg%3E\" data-srcset=\"https:\/\/www.belenmarron.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/LA-NUEVA-TENDENCIA-RESIDENCIAL-200x291.jpeg 200w, https:\/\/www.belenmarron.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/LA-NUEVA-TENDENCIA-RESIDENCIAL-206x300.jpeg 206w, https:\/\/www.belenmarron.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/LA-NUEVA-TENDENCIA-RESIDENCIAL-400x583.jpeg 400w, https:\/\/www.belenmarron.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/LA-NUEVA-TENDENCIA-RESIDENCIAL.jpeg 558w\" data-sizes=\"auto\" data-orig-sizes=\"(max-width: 558px) 100vw, 558px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1425\" class=\"wp-caption-text\">LA NUEVA TENDENCIA RESIDENCIAL<\/p><\/div>\n<p>Nadie pone en duda la necesidad de estas medidas. Todos buscamos que nuestros mayores puedan vivir sus \u00faltimos a\u00f1os de vida con dignidad y con el respeto que merecen, pero la realidad vuelve a imperar. La responsabilidad se traslada a los gobiernos auton\u00f3micos que son quienes deber\u00e1n desarrollar el nuevo marco normativo sin una planificaci\u00f3n financiera prevista por parte del Ministerio de Hacienda. A todo esto se une la falta de profesionales del sector sanitario y el aumento de las ratios para el cuidado de las personas que conviven en las residencias sin que se haya previsto el acompa\u00f1amiento de la financiaci\u00f3n que se requiere y con una Ley de dependencia todav\u00eda en suspensi\u00f3n y sin ejecutar para la gran mayor\u00eda de solicitantes.<\/p>\n<p>El alto n\u00famero de fallecidos en las residencias de personas mayores en Espa\u00f1a determina el grado de culpabilidad y de responsabilidad social que debemos asumir por haber dejado a toda una generaci\u00f3n aislada y desamparada, igual que el coste personal y profesional de los equipos asistenciales que se encontraban a su cuidado sin recursos y sin la comprensi\u00f3n de una sociedad que exig\u00eda respuestas ante las situaciones dantescas y tan tr\u00e1gicas que est\u00e1bamos viviendo.<\/p>\n<p>Las evidencias post pandemia, nos demuestran que el modelo de residencia de personas mayores tal y como est\u00e1 concebido en la actualidad, ha quedado obsoleto y toca reflexionar hac\u00eda d\u00f3nde queremos ir. Nos enfrentamos a un cambio cultural y de tendencias urban\u00edsticas y tecnol\u00f3gicas que debe dar respuesta a una sociedad cada vez m\u00e1s longeva donde la enfermedad se cronifica y donde el amparo y protecci\u00f3n de la familia es d\u00e9bil y, en muchos casos, casi inexistente.<\/p>\n<p>El aumento de la demanda ha provocado el inter\u00e9s de los fondos de inversi\u00f3n que han visto atractiva la rentabilidad de un mercado en plena expansi\u00f3n tanto desde el punto de vista inmobiliario como en el de la gesti\u00f3n p\u00fablica y\/o privada. En torno a 67.000 plazas se necesitar\u00e1n s\u00f3lo para abastecer las necesidades de las principales \u00e1reas metropolitanas y ciudades de m\u00e1s de 80.000 habitantes, es decir, m\u00e1s de 270 municipios espa\u00f1oles.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, debemos tener muy presente que el sector de las residencias sociosanitarias se encuentra en manos principalmente de peque\u00f1as y medianas empresas (67%) lo que provoca, a su vez, la constante adquisici\u00f3n de peque\u00f1os grupos que aceptan con satisfacci\u00f3n procesos de adquisici\u00f3n y compra por parte de otros mayores. La polarizaci\u00f3n del sector en manos de empresas m\u00e1s grandes es una realidad que iremos analizando a lo largo del estudio pues, la salida del socio industrial puede afectar sustancialmente a la calidad asistencial en favor de la rentabilidad puramente financiera.<\/p>\n<p>Por ello, debemos ser mucho m\u00e1s exigentes desde el punto de vista social y normativo respecto a la calidad en la atenci\u00f3n, en las instalaciones, el estilo de vida al que aspiramos y la formaci\u00f3n del personal que cuidar\u00e1 de nosotros cuando seamos mayores.<\/p>\n<p>Los centros residenciales deben dotarse de espacios f\u00edsicos abiertos o accesos a espacios p\u00fablicos que puedan, llegado el caso, ser independientes; plantear soluciones habitacionales adecuadas para vivir en aislamiento con dotaciones tecnol\u00f3gicas adecuadas, espacios gamificados tanto internos como externos para facilitar el ejercicio diario ante cualquier circunstancia; habilitar \u00e1reas cl\u00ednicas equipadas para recibir adecuadamente y con garant\u00edas y con accesos inmediatos y cercanos; flexibilizar las estructuras e infraestructuras para adaptarse a los cambios de forma r\u00e1pida y eficaz; introducir herramientas tecnol\u00f3gicas f\u00e1ciles y baratas para la atenci\u00f3n social, humana, m\u00e9dica y asistencial.<\/p>\n<p>Una nueva tendencia de espacio residencial para mayores est\u00e1 irrumpiendo en el mercado: el conocido como <em>senior living<\/em> o <em>retirement living<\/em>. Mientras en otras partes del mundo como Estados Unidos o Dinamarca ya cuentan con espacios as\u00ed, este modelo se haya a\u00fan en una fase embrionaria en Espa\u00f1a. Aqu\u00ed gozamos de los espacios id\u00f3neos para que este nuevo tipo de centro se desarrolle con \u00e9xito. Tenemos un clima saludable y envidiable y nuestro estilo de vida atrae a diferentes culturas y nacionalidades que se sentir\u00e1n atra\u00eddos para disfrutar de la \u00faltima etapa vital en el \u00e1rea del Mediterr\u00e1neo. El aspecto clave de este tipo de viviendas es generar una comunidad que ofrezca zonas comunes, servicios y actividades adicionales para los usuarios. Un p\u00fablico autosuficiente, al que aspiramos todos, que no solamente busca un hogar, sino que tambi\u00e9n quiere integraci\u00f3n social y humana y compartir experiencias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La crisis sanitaria que hemos vivido ha golpeado duramente a  [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4082,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"_joinchat":[],"footnotes":""},"categories":[105],"tags":[],"class_list":["post-4227","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog-bm-en"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.belenmarron.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4227","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.belenmarron.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.belenmarron.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.belenmarron.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.belenmarron.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4227"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.belenmarron.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4227\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.belenmarron.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4082"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.belenmarron.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4227"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.belenmarron.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4227"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.belenmarron.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4227"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}